Javier Mauricio Betancur: Emprender se trata de vencer o morir

“Empecé como emprendedor en el año 2002, trabajando todavía en la universidad antes de graduarme, y continué hasta 2009 cuando por fin levanté mi empresa”. No fue hasta 2011 cuando inicia a generar dinero y se convierte en un negocio viable y sostenible.

Los Premios Innovadores de América nos dieron la oportunidad de conversar con Javier Mauricio Betancur, y conocer su creación de paneles solares bajo la innovación de aprovechar mejor los espacios disponibles en las edificaciones o fachadas, sin la necesidad de requerir grandes áreas de superficie horizontal como los sistemas tradicionales.

En principio iniciaron desarrollando satélites, por medio a una iniciativa de la Universidad de Eafit en Medellín, Colombia. Así encontraron nuevas maneras de aprovechar la energía del sol. Nunca llegaron al espacio, pero descubrieron un buen potencial en fachadas solares. “Empezamos a desarrollar sistemas de tracking y fachadas solares, pero ya pensando en el mercado terrestre y grande”.

¿Cree que todo el proceso del emprendimiento lo obtuvo sin esfuerzo? se trató de un camino largo y tortuoso como el de todos los emprendedores, levantar dinero y tocar mil puertas. En la búsqueda de financiamiento, ayudas y colaboración, Javier encontró apoyo del gobierno local a través de Ruta N, la entidad de innovación más importante de Medellín. Además recibieron importante ayuda del Sistema Nacional de Ciencias, Colciencias y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), logrando terminar el prototipo y salir al mercado.

“Una persona que diga que tiene el RoadMap claro no existe. Se la está dando de lo que no es”. Lo único claro que Javier Mauricio tenía era el deseo de hacer su propia empresa, “ser mi propio jefe y dedicarme a lo que me gusta. Lo que me gusta es crear cosas nuevas. Usar lo que aprendí para sacar productos”.

Entre los logros que hoy puede exhibir están sus dos empresas, Helium y Tecnologías Marte, ambas creaciones con patentes concedidas y otras en trámite. Además, han logrado hacer una triada entre la universidad, empresa y Estado, “trabajando juntos para sacar una respuesta a una necesidad”. Hoy reciben pedidos de África, poseen alianzas con personas en Francia y Latinoamérica, “más un montón de gente que se enteran que existimos”.

“Todo se engranó perfecto para llegar a un producto patentando y respondiendo a unas necesidades. Son pocos los casos que se logró todo hasta llegar al final y vimos que funciona”.

A Javier le cuesta acostarme de noche, trabajando hasta las tres y cuatro de la madrugada “haciendo cosas nuevas”. Su mayor satisfacción es ver a alguien utilizando sus creaciones. Las áreas del conocimiento lo motivan mucho a trabajar.

“Creo que los que desisten normalmente lo hacen porque emprenden pensando en el dinero. Yo nunca, nunca he pensado en el dinero. Lo que he pensado es en divertirme, hacer lo que me gusta y el dinero viene por añadidura.

Los paneles solares diseñados por Javier Mauricio y su equipo, quedaron en primer lugar de alrededor de 130 iniciativas presentadas en el Premio Innovadores de América 2016. “Algo muy grande y significativo, en un momento muy importante para mí empresa, donde estamos atendiendo necesidades de clientes, saliendo al mercado y vendiendo.

Aspiran a que Hilium se convierta en un referente nacional, apoyando la marca país Colombia, pero también de Latinoamérica “donde se diga que somos capaces de hacer soluciones de alta tecnología.

Al despedirse Mario nos deja con un frase que servirá para todo el que aspira a emprender de una manera innovadora: “Como es posible que porque una cosa se ha hecho igual no se pueda hacer de la misma manera y más eficiente”.

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