Pablo Lecuona: Revolución en el acceso a la lectura gratuita para ciegos

Hace alrededor de 17 años, un grupo de amigos con discapacidad visual, pero apasionados por la lectura, solían compartir libros de un ordenador a otro logrando formar una pequeña comunidad de lectores.

En sus inicios recién empezaban a utilizar herramientas como computadores con lector de pantalla, escáner para digitalización de libros y el maravilloso internet. La transformación hacia lo digital iba cambiando el mundo, y ellos decidieron no perderse en el tiempo. Por el contrario, les surge la pregunta ¿Por qué no construir una biblioteca para ciegos?

Fue entonces como empezó la iniciativa, en principio algo muy pequeño, con la simple idea de aprovechar las oportunidades de la tecnología para compartir libros para ciegos con el nombre de Tiflolibros. Lo que describen como una biblioteca digital con libros electrónicos para ciegos de habla hispana.

De tener poco material para lectura, Tiflolibros se convierte en una plataforma con más de 50 mil libros online y usuarios en 48 países alrededor del mundo.

El impacto generado no ha sido solo en el acceso a la lectura, junto a la iniciativa nace además una red de intercambio de distintos proyectos y actividades que promueven la autonomía de personas con discapacidad visual.

“Hemos crecido más allá de lo soñado”.

Pablo Lecuona, uno de los fundadores de Tiflolibros, cuenta que en 1999 iniciaron trabajando desde sus casas, logrando en el año 2002, convirtiéndose en organización social y a partir de entonces desarrollando distintos métodos de ampliar las posibilidades económica para crecer a una escala mayor, incluso llegando a comunidades donde la gente no cuenta con tecnología, ni computadora y poca información.

Personas que residen en comunidades aisladas, con poca referencia en su entorno, que piensan ser los únicos con discapacidad, al contactarse con otros, abren la cabeza y el corazón, logrando entender el mundo de posibilidades que puede tener.

 

Una plataforma innovadora

Pablo Lecuona, ha sido el ganador del premio Innovadores de Américas en la categoría de Desarrollo Social en el 2016.
Él es de los que piensan que “la innovación no está solo en inventar nuevas herramientas, sino encontrar la forma sacar el máximo provecho a distintos elementos”.

“Para nosotros la innovación fue tener que pensar, primeramente cómo aprovechar las herramientas que estaban disponibles, en aquel momento novedosas. Y más allá que la herramienta sea una novedad, se trataba de innovar sacándole el máximo provecho. Todo el tiempo fue pensar en cómo desarrollar, cómo crecer y cómo llegar a más gente”.

La mayor innovación para el equipo de Tiflolibros es lograr trabajar en un contexto latinoamericano en que un grupo de personas, con sus propias necesidades, y que buscaban resolver sus problemas de discapacidad, puedan conjugar distintos elementos que generen un gran cambio e impacto social.

 

Sostenerse en todo emprendimiento no es tarea fácil

“El proyecto ha crecido mucho más de lo que nuestras manos nos daban para sostener. Sosteniéndonos todo el tiempo con pies chiquititos y agrandándonos cada día los pies para poder sostenernos, en principio haciendo el trabajo con gente que nunca cobran, siempre teniendo que poner un montón de esfuerzos y con el temor que se vinera todo abajo” expresó Pablo Lecuona.

La iniciativa de la Biblioteca abrió la brecha para realizar otras actividades en el ámbito educativo con estudiantes con discapacidad visual, a fin de impulsarlos a la creación de redes, alianzas con editoriales y generación de otros proyectos.

Tiflolibros tiene en Argentina la mayor actividad, trabajan con un voluntariado para generar talleres, actividades deportivas y demás. En muchos otros países de Latinoamérica, como México, España, Colombia y Chile tienen una larga red de usuarios. En el Caribe y Centro América está la República Dominicana y El Salvador, trabajando además con instituciones nacionales, generando movida local con los propios usuarios.

En la República dominicana firmaron un convenio con la Biblioteca Nacional y la Fundación Dominicana de Ciegos, para la inscripción de nuevos usuarios a la biblioteca y subir nuevos libros a la plataforma.

“Lo más importante cuando uno emprende, es emprender desde actividades que sea del propio interés de uno mismo, que generen una motivación y que tenga que ver con tus habilidades y posibilidades”.

Para Pablo, antes de iniciar un proyecto es importante la motivación, “elegir hacer es lo que más te gusta, es lo que creo”.

El premio Innovadores de América les ayudó en la crisis económica que en un momento enfrentó la organización, y lo más importante, generó gran movilización en los usuarios y en su nivel de motivación.

“Este tipo de premio da más peso y más oportunidades para salir a buscar alianzas, apoyos para seguir creciendo y para seguir pensando cómo seguimos, cómo ampliamos, cómo se puede multiplicar y continuar”.

 

 

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